lunes, 22 de junio de 2015

Tecno-Dios
Por Ángela Posada
 
 

Melbourne (La versión estadounidense, no la Australiana) es una agradable y pequeña ciudadela de la costa este de Florida, la cual visito con frecuencia pues ahí vive una de mis mejores amigas. Es sui géneris porque, a pesar de ser un sitio calmado, animado entre palmeras y suburbios, es al mismo tiempo un semillero de tecnología. A 45 minutos del centro espacial Kennedy, Melbourne es sede de un gigante tecnológico llamado Harris Corporation., que produce sistemas clasificados de comunicaciones para el gobierno de Estados Unidos.
 
Es la mezcla perfecta de culturas y geografía para haber dado luz a una entidad como Fe Terasem (derivado de "tierra-semilla"), una religión new age diseñada básicamente para permitir la coexistencia de Dios y la Tecnología. El año pasado la revista time la apodó "el embelesamiento de los nerds".

'Descargar' el cerebro en el ordenador y vivir eternamente será posible
 
Los seguidores de Terasem entran a un sitio web y graban un video con un pensamiento, un recuerdo o un sentimiento. Estos "archivos mentales" se almacenan en discos duros y quedan supuestamente protegidos para un futuro a largo plazo, digamos 500 años, durante el cual existirá un software aún no creado que los organice y los cargue en un cuerpo artificial. Y ese cuerpo robótico podrá estar en el otro lado del universo, y aún ser el repositorio de la copia digital de una persona de carne y hueso que vivió antes en otro sistema solar.
 
El otro día pase por la "iglesia", en realidad la casa de la familia fundadora, y me puse a aprender sobre el movimiento, que por los 32 mil seguidores. Según Terasem, Dios y el mas allá existen, pero su existencia sólo es posible a través de los avances en ciencia y tecnología. Su punto de vista no deja de ser interesante, especial mente cuando uno descubre que el movimiento fue fundado por Mrtine Rothblatt, de 61 años, que no solo es la ejecutiva mejor pagada en Estados Unidos sino una experta en satélites y creadora de Sirus Radio.

SpaceX pretende lanzar 4.000 satélites para conectar al planeta
 
Para Terasem, si Einstein decía que la ciencia sin la religión es ciega, la religión sin la ciencia también es ciega. También es cierto que la tecnología no es vista por muchos como de simple conveniencia, sino que hay quienes quieren asignarle un "significado". Un paseo por Silicon Valley deja en claro que ahí, al menos la tecnología huele a Dios.
 
Igualmente interesante es el hecho de que algunos de los pensadores mas radicales de la industria Tech han sentido curiosidad por asistir a las reuniones de Terasem en Melbourne, incluyendo a Marvin Minsky, uno de los pioneros del legendario laboratorio de Inteligencia Artificial del Instituto Tecnológico de Massachusetts, y al ingeniero de Google Ray Kurzweil, uno de los mas influyentes transhumanistas de Silicon Valley.

Una interfaz cerebro-ordenador que permita controlar aparatos con el pensamiento

El transhumanismo fue fundado hace un siglo y apoya el uso ético de la tecnología para transcender las barreras físicas de la biología y aumentar las capacidades físicas e intelectuales del ser humano. Cosas como los anteojos Google y las extremidades artificiales son consideradas por los transhumanistas como ejemplos de como usamos la tecnología para mejorar la biología. Por eso no es de extrañar, dicen, que llegará el día en que podamos subir digitalmente nuestros cerebros a un robot.
 
 
 
Terasem ya está haciendo experimentos con una versión temprana de ese robot. Se llama BINA48, en honor a la esposa de Rothblatt. "Bina y yo nos inspiramos en hallar una forma de creer en Dios que fuera consistente con la ciencia y la tecnología para que la gente tuviera fe en el futuro", explica Rothblatt.

Un multimillonario ruso planea convertirse en robot para ser inmortal
 
Y aunque Terasem tiene oponentes y escépticos, hay quienes dicen que la ideología está acorde con el mundo de hoy. Viviendo en estados unidos puedo atestiguar que aquí hay cada vez menos gente que se describe a sí misma como "religiosa", sin embargo muchos aún se definen como "espirituales". Si a esto uno añade que empresas como Google y Paypal están inyectando millones de dólares en tecnologías que tienen el potencial de alterar el final de la vida, es fácil ver cómo hay quienes sugieren que la tecnología se convierte en religión y Dios se convierte en computadora.
 
Una cosa es verdad: Sé que nunca veré a la ciudad de Melbourne bajo la misma luz.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario